LA MISERIA DE LA DOCENCIA UNIVERSITARIA

LA MISERIA DE LA DOCENCIA UNIVERSITARIA
“El docente es, pues, una pieza clave de la educación,
no puede ser considerado como un simple
facilitador o mediador”
López, David.E, 2010

Por. José Manuel Navas Valenzuela

RESUMEN.
Este pequeño resumen es el resultado de la lectura de un artículo titulado “La miseria de la Docencia Universitaria; el docente necesario en la nueva universidad”, escrito por David Ernesto López, catedrático universitario en la facultad multidisciplinaria de occidente de la Universidad de El Salvador, 2010.
En el artículo, no así en este resumen, se presenta una muy bien puntualizada reflexión hacia la calidad de la docencia universitaria, con una perspectiva inicialmente filosófica que contrasta con la visión mercantilista y despectiva histórica de algunos enfoques tal vez utilitaristas o no, pero que aún riñen de alguna manera con la naturaleza humana, como lo exteriorizara Rousseau “…el mismo hombre se encarga de desnaturalizar inclusive al hombre” (El Emilio o de la Educación, libro primero, 1762). Expone además algunas de las características del docente necesario en la universidad de hoy, tomando en cuenta la mutación constante de esta sociedad, el problema de la moral y ética para finalmente evidenciarse que la propuesta del autor está orientada a la construcción de una nueva identidad y mística del docente universitario; construir un nuevo docente para una nueva universidad y para una nueva sociedad, finaliza.
1- Aspectos generales, la importancia; su reflexión.
En esta obra a manera de artículo, el autor enaltece a la docencia y lo hace desde el contexto histórico específicamente citando a los sofistas (Protágoras de Platón) hasta la actualidad y la considera como una de los principales pilares de la educación y lo reflexiona al expresar “Uno de los pilares de una excelente educación es un excelente equipo de docentes”
El docente es según el autor una pieza clave de la educación y no debe ser considerado como un simple facilitador o mediador como ligeramente se lo han venido llamando algunas gentes e instituciones incautas.
Para comprobar la propuesta, el autor considera necesario hacernos un maravilloso viaje en el tiempo y una revisión a los aportes que nos heredaron los grandes pensadores desde la antigua Grecia (Nos deja entrever) a Plantón en la Obra de El Protágoras, también una revisión en la edad media, a Emmanuel Kant, Santo Tomas de Aquino, San Agustín, J. Dewey, Rousseau, entre otros, pasando por la aparición de la primera Universidad considerada como un centro principal para ejercer la docencia y formación de docentes y la concesión de facultades para la enseñanza, hasta llegar a la actualidad en la que existe la necesidad de considerar y revisar el nuevo contexto, puesto que la sociedad está siendo alterada constantemente con los avances de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TICs) y por consiguientes los quehaceres de las Universidades.
Cita el autor que, estudios recientes han demostrado que en la mayoría de la universidades latinoamericanas, la única actividad estructurada y organizada es prácticamente la docencia pues la mayor parte de ellas no hace investigación científica y que la proyección social es un conjunto de actividades dispersas e intrascendentes, citando a J.V. Peña Calvo en “Desarrollo Profesional del docente Universitario” reconoce igualmente que, no se debe ignorar que la docencia debe estar correctamente articulada a las otras notas esenciales de la educación universitaria latinoamericana: La investigación científica y la Proyección Social.
2- Los sofistas; antepasado remoto del docente universitario.
En una de las obra de los Diálogos de Platón titulado El Protágoras, se presenta la figura del joven Hipócrates, entusiasta e ingenuo, dispuesto a cancelar los enormes honorarios para aprender del sabio Protágoras, por lo que Sócrates pregunta ¿Que es lo enseña ese hombre? ¿Sabes a qué peligro vas a exponer tu alma?, le pregunta Sócrates al muchacho.

Distíngase entonces la primera enunciación que Sócrates tiene de un sofista cuando maliciosamente expresa: “viene a ser como un traficante o tendero de los alimentos del alma” y ¿No adviertes Hipócrates que el sofista es un mercader de todas las cosas de que se alimenta el alma?, resume Sócrates. Luego Protágoras ofrece una magnífica demostración de su elocuencia por medio de un largo discurso, que comienza con un mito, el de Prometeo y los orígenes de la civilización.

De aquí que el autor se refiere a la necesidad de conceder a la docencia universitaria su propia reivindicación, proponiendo para ello, el cumplimiento de cuatro aspectos fundamentales y primordiales que van desde la ejecución de la investigación y su publicación, la constante formación y actualización docente, la propuesta de una ética de la docencia y la crítica a un conjunto de ideologizaciones que han justificado la mediocridad en la docencia actual, para convertirse realmente hoy en académicos especializados, con una propuesta pedagógica no para infantes ni para adolescentes sino de una educación superior, situándose en primer lugar al saber y el aspecto intelectual del hombre. Para los sofistas la acción educadora se realiza por medio de la enseñanza, el adoctrinamiento y el ejercicio.
Por consiguiente, el autor del artículo, expresa que a los sofistas se les reconoce como un movimiento espiritual y pedagógico y facilitan el origen de la educación en el sentido estricto de la palabra: paideia la cual deja de ser lo que históricamente se reconocía (crianza de los niños), para convertirse en la “cultura”, o la “dirección y enseñanza”
Éstos, propusieron que todos los seres humanos son iguales y afirmaron que existe en ellos la capacidad de ser educados, se le puede formar, se le puede construir y edificar, superando con este planteamiento la visión aristocrática, y ahora las cualidades rectoras de la vida noble no se heredaban, sino se adquirían mediante la educación consiente por la vía espiritual; ahora, fundada en el saber y no en la sangre. Esta nueva realidad generó una nueva educación que emprendiera la formación del nuevo ideal del hombre.
Finalmente presenta el autor que el sofista era una enmarañada mezcla de filólogo y teórico, pedagogo y literato. En la época de los sofistas hay una fuerte tendencia al individualismo. Son ellos, en realidad los pioneros de una educación racional y consciente. Es conveniente aclarar que la educación sofista es una educación laica, y tiene cuidado de mantenerse al margen de la religión pero no necesariamente en contra de ella. Religiosamente hablando, los sofistas eran indiferentes a, aunque a veces parecían escépticos.
3. Que son los sofistas en realidad.
Los sofistas son considerados para el autor, los fundadores de la ciencia de la educación y los primeros en iniciar la educación superior. Los atenienses habrían visto la gran inteligencia y los excluyeron de los juicios, quedando claro con esto que las enseñanzas de los sofistas eran de orden práctico y era esencial para su quehacer profesional la búsqueda de estudiantes.
Los sofistas entonces pasaron a ser los educadores que llenaron ese nuevo espacio que demandaron las circunstancia políticas de esa época; son los profesores itinerantes que creen en la posibilidad de educar al ser humano, enseñar las virtud en el lenguaje sofista, su actividad de enseñanza era la téchne (técnica o técnico) y estuvo orientada a la formación de jóvenes de familias ricas y el de dictar conferencias en las ciudades, así como la lectura y comentarios de textos poéticos.
En este recorrido histórico y en este mismo asunto, el autor hace una referencia específica a la época de los sofistas, que según su perspectiva son los primeros pedagogos en la historia, son los que dan origen a la ciencia de la educación, son los pioneros de la educación superior y que éstos no son simplemente facilitadores o mediadores de la enseñanza, sino más bien constructores del aprendizaje. Se recalca una vez más que la educación sofista es una educación laica, y tiene cuidado de mantenerse al margen de la religión pero no necesariamente en contra de ella. Religiosamente hablando, los sofistas eran indiferentes a ella, aunque a veces parecían escépticos (desconfiados).
Aunque debe recordarse que Platón en sus Diálogos ya habría señalado que éstos (los sofistas) acostumbraban hacer críticas radicales a la religión fundada en la razón pura. De ahí que son considerados también como los creadores de la conciencia cultural en el que el espíritu griego “alcanzó su télos y la íntima seguridad de su propia forma y orientación”, plantearon además que “con la educación se descubre el punto central en torno al cual se realiza toda evolución y del cual debe partir toda estructuración de la vida”
4. Que enseñan los sofistas.
El optimismo antropológico que manifiestan los sofistas no tiene parangón en la historia de la cultura ni de la pedagogía, aunque sin este optimismo antropológico y pedagógico no habría sido posible la ciencia de la educación.
Para los sofistas la obra educadora se realiza mediante la enseñanza, el adoctrinamiento y el ejercicio físico y esto hace par los sofistas una segunda naturaleza. Sobre el pensum sofista se debe señalar que contenía la retórica, junto a la gramática y dialéctica llamado el trívium, posteriormente agregaron la aritmética, geometría, la música y la astronomía llamado quadrivium, todas juntas formaron las siete artes liberales, por ser las ocupaciones dignas del hombre libre, esta ordenación del saber estuvo vigente durante toda la Edad Media y desapareció en el siglo XVIII.
Los sofistas son los fundadores de una verdadera teoría y práctica consciente y son los pioneros de una educación superior. El moderno profesor universitario y la cultura en general le debe mucho a los sofistas; todos los docentes universitarios tenemos algo de sofistas, la misma etimología de nuestra profesión hunde sus raíces en los sofistas.
Con la enseñanza de los sofistas, el teocentrismo parece haber quedado atrás aunque no todo antropocentrismo que conoce la cultura es necesariamente agnóstico o indiferente frente a la religión pero el de los sofistas sí lo es, enfatiza.
5. Otras concepciones del docente.
Juan Carlos Tedesco considera que en el papel de los docentes deben destacarse dos principios fundamentales:
1°-Las reformas educativas deben llegar a la escuela y a la sala de clases y que en consecuencia el docente “es el actor clave del proceso de transformación educacional.
2°-La necesidad de diseñar políticas integrales para los docentes que superen los enfoques parciales basados en la idea que es posible cambiar la situación modificando un solo concepto del problema. Explica el autor que aunque este planteamiento de Tedesco, es para la educación no universitaria varias de sus ideas son válidas para la reflexión.
Juan Carlos Tedesco considera que existen tres discurso agotados sobre la docencia, discursos que han agotados sus posibilidades de explicar los problemas y de inspirar líneas de acción. Explica también que tampoco el Banco Mundial en su estudio acerca de las reformas educativas, hace referencia a los maestros, a su selección, su formación, supervisión o participación en las reformas. Sin embargo reconoce que la Comisión Internacional de la Educación para el siglo XXI, presidida por Jacques Delors define como uno de los objetivos centrales para la educación del futuro, el aprender a aprender, cuyo objetivo requiere un cambio muy importante en las metodologías de enseñanza y en el papel del docente, asumiendo éstos, un papel más de guías, modelos y como puntos de referencia del aprendizaje. El actor principal será el alumno, pero requiriendo un guía experto y de un medio estimulante que sólo el docente y la escuela pueden ofrecer, se reconoce aquí la verdadera importancia del docente en el proceso de aprendizaje.
6. El docente necesario y el dominio de epistemológico de la lengua
El escritor de este artículo, plantea que una característica fundamental del docente necesario en la nueva universidad es la de producir conocimiento científico y la publicación de estos resultados reflejará el dominio de la lengua escrita, en el que reflejará su conocimiento científico, puesto que la evocación de la información mediante el lenguaje independientemente oral o escrito, es el reflejo de la clasificación y organización del pensamiento. Aunque es necesario aclarar que el lenguaje escrito es un poderoso instrumento para precisar y elaborar el proceso del pensamiento, por el cual es llamado “Código elaborado”, propio de las personas con alta escolaridad, en oposición al “Código restringido”, propio de los obreros y campesinos así como de los sectores marginales con escasa o nula escolaridad.
Plantea nuevamente que la ciencia se expresa en forma discursiva, escrita llamada texto académico o científico, y que el docente que no tenga estos dominios de la lengua escrita y que no pueda escribir un texto científico no es docente necesario en la nueva universidad. Esto sólo será posible cuando asuma la docencia con pasión, cuando se entregue en cuerpo y alma a la causa académica.
En resumen, el docente necesario en la nueva universidad debe tener dominio de al menos cuatro niveles de la escritura, sin ello, no es posible la investigación científica, la construcción del conocimiento y la publicación de los mismos. Los cuatro niveles que hace en este planteamiento y los que debe tener dominio el docente son: nivel ejecutivo, nivel funcional, nivel instrumental y el nivel epistémico.
7- Formación del docente universitario.
La dicotomía o separación que plantea Tedesco al respecto de la formación docente va desde la formación científica contra la formación pedagógica, este último tiene relación con el planteamiento que hace la UNESCO cuando se refiere a aprender a aprender para la cual se requiere un docente que tenga el dominio de su propia disciplina y la capacidad de trasmitir no solo la información sino los procesos cognitivos que exige cada disciplina.
Sin embargo el autor reconoce que debido al origen modesto de nuestro docente universitario, circunscribe, que la transmisión de sus conocimientos también serán modestos puestos que hay unos que estuvieron expuestos a una formación deficiente, sumando además la casualidad de llegar a ser docentes universitarios sin habérselo propuesto, son docentes sin vocación, concibiendo a la Universidad como un centro de trabajo, una fábrica o una maquila, en donde se trabajo con desgano y en donde se aprovecha cualquier oportunidad para matar el tiempo y no como un lugar vital para su existencia.
8. Importancia de la actualización del docente.
Explica el autor que debería existir una formación permanente o desarrollo profesional debido al cambio veloz del mundo y esta realidad exige una actualización constante. También es necesario compartir con los docentes los fines de la educación universitaria, qué se debe determinar ante todo, para la sociedad, la educación, el docente, el estudiante y el profesional que queremos, puesto que sin esta determinación iremos a la deriva. Se debe descubrir entonces el fin, por que éste es de suma importancia para que la educación superior tenga un horizonte mayor, pues se educará de cara a la sociedad que queremos, o del futuro y no para la sociedad presente.
9. Necesidad de una ética docente
El autor, luego de hacer tres comparaciones de igual número de pensadores entre ellos, É. Rousseau, Max Weber y J. Dewey, se permite formular que la ética del docente universitario, como cualquier ética, no puede fundarse en lo que es, en lo dado, en lo empírico, en lo que funciona y da buenos resultados, un buen docente por ejemplo no necesariamente es el más popular, o el que tiene privilegios, prebendas y cargos en una institución o el que se beneficia de una especie de “spoiles system” ( también conocido como un sistema de patrocinio) existentes en muchas universidades.
Una ética debe fundamentarse en lo que debe ser, en el caso del docente universitario, la construcción de la referida ética tiene necesariamente que entrar en el diálogo con el modelo de educación que queremos y con el modelo de sociedad que queremos edificar, en todo caso debemos determinar los fines de la educación universitaria, pero atendiendo a J. Dewey, quien dice que los fines externos no son válidos, de esto, el escritor del artículo se abstiene de proponerlos, sin embargo sugiere que el docente debe asumir la ética como el compromiso con la verdad, propio de la indagación filosófica y ciencia, por que ambas tienen un compromiso con la búsqueda de la verdad.
Otro componente para la docencia es la ética como el compromiso con la verdad propio de la indagación filosófica y científica. Así, el docente universitario no temerá la impopularidad pero si al populismo, es más, probablemente debido a algunas de sus actividades y quehaceres sea impopular e inmerecidamente sea blanco de criticas e incomprensiones, mientras docentes inmorales, demagogos y mediocres gocen de popularidad y sean mejor cotizados en la comunidad universitaria
10- Conclusión, nuevo docente para la nueva universidad.
Finamente en la conclusión el autor se refiere a la probabilidad que esta artículo carcoma tranquilidad de algunos docentes u otros involucrados en el quehacer académico superior, agrega además que si existiesen algunos de éstos y justificarían su actitud, sería recomendable reflexionar el de construir un nuevo docente para una nueva universidad y para una nueva sociedad.
En todo caso, si queremos una nueva universidad para una nueva sociedad necesitamos construir un nuevo docente, sobre una bases nuevas, abierto al mundo, un docto y con probidad, de otra manera, cita en latín ¡Lasciate Ogni Speranza¡ que puede interpretarse en algo así: renuncie toda esperanza aquel que aquí entra.

Acerca de Edusique Por: José Manuel Navas Valenzuela

Psicólogo general y profesor en educación especial.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s