Relación Docente-Alumno

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RELACION DOCENTE-ALUMNO

UNA ESTRATEGIA DE MOTIVACION

PARA MEJORAR  EL APRENDIZAJE

Lic. José Manuel Navas Valenzuela

Universidad Dr. Andrés Bello

Unidad Psicopedagógica

Marzo, 2011

Es necesario que el profesor se entregue absolutamente a sus alumnos, que
esté siempre dispuesto a escucharlos y ayudarlos. Que esté “ahí”.


PRESENTACION

Sabemos que en el proceso enseñanza-aprendizaje inciden múltiples factores para el éxito o fracaso del mismo que determinarán la calidad de los resultados.

En la interacción del proceso participan dos elementos de vital importancia como son el maestro y el alumno, quienes de acuerdo a sus expectativas hacia el aprendizaje desarrollarán una buena o mala relación.

El maestro como líder de su clase y coordinador de las actividades del aprendizaje, propiciará que el alumno pueda adquirir sentimientos de superación, de valor personal, de estimación, un concepto de sí mismo o todo lo contrario, sentimientos de minusvalía, frustración, apatía e inadecuación.  Los maestros como parte esencial de la relación educativa estamos obligados a promover un ambiente óptimo para que se generen buenas relaciones maestro-alumno basadas en la confianza y respeto mutuo.

JUSTIFICACION.

Este evento busca llamar la atención hacia un aspecto poco considerado en las reflexiones sobre los factores que afectan la calidad de los aprendizajes: La dimensión emocional en la relación alumno-profesor.

 

Es importante reconocer que en el proceso de enseñanza-aprendizaje no sólo entran en juego los conocimientos pedagógicos del profesor, los recursos y condiciones materiales disponibles o el nivel socio-económico de los alumnos, sino también, el vínculo emocional que se establece entre aprendices y maestros.

OBJETIVOS.

Presentar a los docentes de la Universidad Doctor Andrés Bello de la regional de Sonsonate, una serie de propuestas estratégicas orientados hacia el fortalecimiento de las relaciones docente alumno para elevar el nivel de los aprendizajes.

BASES TEÓRICAS

Amidon y Hunter (1996) definieron la enseñanza como un proceso de interacción que implica ante todo la conversación (Plena) en clase que se desarrolla entre el maestro y los alumnos.

Además McClellan (1965) considera que el  docente:

1.     Ha de enseñar a los participantes el concepto de motivación al logro y su importancia de salir airoso.

2.     Ha de crear las expectativas positivas fuertes sobre que el alumno puede y logrará una orientación mayor hacia el rendimiento, como debe ser.

3.     Ha de mostrar que el cambio que se busca está de acuerdo con las demandas de la realidad, la propia constitución de la persona y los valores culturales.

4.     Ha de hacer que el alumno se proponga metas realistas, prácticas y específicas a partir de ese nuevo motivo para el logro.

5.     Ha de hacer que el alumno registre un adelanto hacia las metas que se ha comprometido.

6.     Ha de proporcionar una atmósfera donde la persona se sienta honestamente aceptada y respetada.

LA MOTIVACIÓN:

La Motivación   está  constituida  por  todos  los  factores  capaces  de  provocar, mantener y dirigir la conducta hacia determinados objetivos. Su importancia   se  fundamenta  en  la  comprensión   de  los   factores   intrínsecos  al estudio  como  el logro, el prestigio,  el nuevo estilo de vida y la remuneración, la autoestima, el reconocimientos y otros que hacen que el estudiante se sienta plenamente  satisfechos con lo que logrará.

La motivación es lo que induce a una persona a llevar a la práctica una acción. Es decir estimula la voluntad de aprender.

Aquí el papel del docente es inducir motivos en sus alumnos en sus aprendizajes y comportamientos para aplicarlos de manera voluntaria a los trabajos de clase.

La motivación escolar no es una técnica o método de enseñanza particular, sino un factor cognitivo presente en todo acto de aprendizaje.

La motivación condiciona la forma de pensar del alumno y con ello el tipo de aprendizaje resultante.

Los factores que determinan la motivación en el aula se dan a través de la interacción entre el profesor y el alumno.

SIGNIFICADOS

La motivación se define como la energía que mueve al cuerpo, es el impulso o la tendencia que dirige la actividad. En nuestro vocabulario se refiere a los deseos, afanes, anhelos, necesidades, meta aspiración, impulso, apetencia, fin, ambición, hambre, sed, sexo, amor, venganza y muchas más.

 

ORIGEN DE LA MOTIVACION.

1.     De la sensibilidad de estímulo.

2.     Del estado interno de la persona.

3.     Por lograr encontrar una recompensa que sería de placer y agrado y.

4.     Por evitar un castigo que sería de dolor y desagrado.

 

CICLOS DE LA MOTIVACION.

1.     Algún estado motivador en la persona que lo impulsa a alguna meta.

2.     La conducta que la persona manifiesta en la búsqueda de la meta.

3.     El logro de la meta (Que puede ser de satisfacción)

4.     Es el período de la descarga (Es como el reposo en donde nace otras necesidades)

ALGUNAS FUENTES MOTIVADORAS

Alumno vs. Profesor

♦ Algunos estudiantes se muestran naturalmente entusiasmados por el aprendizaje, pero muchos necesitan o  esperan que el instructor los inspire, los desafíe y los estimule: “La efectividad del aprendizaje en el aula depende de la habilidad del docente…. Para mantener el interés que hizo que los alumnos lleguen al curso en primer  lugar”.

♦ Cualquiera sea el nivel de motivación que los alumnos traen a la clase, será transformados para mejor o peor, según lo que ocurra en el aula.

 

Analizar que es lo que hace a veces  las clases más o menos “motivantes”

Según Sass (1989), los ocho factores más importantes son:

1. Entusiasmo del docente

2. Relevancia del material

3. Organización del curso

4. Nivel de dificultad adecuado del material

5. Participación activa del estudiante

6. Variedad de actividades y metodología

7. Conexión entre el docente y el alumno

8. Uso de ejemplos apropiados, concretos y claros

Acciones Docentes

Para lograr que los estudiantes se vuelvan auto-motivados y aprendices independientes, los profesores pueden hacer lo siguiente:

1. Dar retroalimentación en forma frecuente, temprana y positiva; que apoye la creencia de los alumnos que pueden hacerlo bien.

2. Garantizar oportunidades para el éxito de los estudiantes proponiendo tareas no muy difíciles, ni muy sencillas.

3. Ayudar a que los estudiantes encuentren significado personal y valor en el material.

4. Crear una atmósfera abierta y positiva del aprendizaje.

5. Hacer sentir a los estudiantes que son miembros importantes de la comunidad educativa.

6. Inspirar y “contagiar” al alumno con su pasión por la materia.

7. Planificar las clases y utiliza el tiempo bien.

 

Preparación de las Clases

♦ La mayoría de los estudiantes responden positivamente a un curso bien organizado,  enseñado por un instructor entusiasta que tiene un interés genuino en sus estudiantes y en lo que aprenden. Además las actividades que se escojan para promover el aprendizaje también aumentará la motivación de los alumnos.

Capitalizar las necesidades existentes de los alumnos

Los estudiantes aprenden mejor cuando los incentivos de aprendizaje en el aula satisfacen sus propios motivos que lo llevaron a inscribirse en ese grupo.

Hacer que los estudiantes participen activamente del aprendizaje

♦ Los estudiantes aprenden haciendo, escribiendo, diseñando, creando, resolviendo. La pasividad disminuye la motivación y la curiosidad de los alumnos.

Sostener altas pero reales expectativas de sus estudiantes

Investigaciones afirman que la expectativa del docente tiene un fuerte efecto en el desempeño de los alumnos. Si actúa esperando que sus alumnos estén motivados, trabajando fuerte e interesados por su materia, posiblemente lo estén. Establezca expectativas reales cuando planifique una tarea, prepare una presentación, que conduzca a discusiones, y evalúe exámenes.

Ayuda a los estudiantes a que ellos mismos se establezcan metas alcanzables

Decir  a los estudiantes lo que necesitan hacer para tener éxito en su clase.

No deje que sus estudiantes luchen para averiguar qué se espera de ellos. Asegúrese que  los alumnos puedan hacer bien los trabajos en su asignatura y explicar exactamente que deben hacer para lograr un buen desempeño. Dígales  algo con el efecto que “Si puedes manejar los ejemplos plateados en éste problema, puedes pasar el examen”

 

Evite crear competencia intensa entre los alumnos

♦ La competencia provoca ansiedad, lo que puede interferir en el aprendizaje.

♦ Reduce la tendencia de los alumnos de compararse entre ellos.

♦ Bligh (1971) plantea que los estudiantes están más atentos, muestran mejor comprensión, producen más trabajo y son más favorables a la metodología de enseñanza cuando trabajan cooperativamente en grupos en lugar de competir individualmente.

♦ Evita la critica pública del desempeño del estudiante y los comentarios o actividades que enfrente a los estudiantes  entre sí.

 

Muestre entusiasmo por su materia.

♦ El entusiasmo del profesor es crucial en la motivación de Los  alumnos.

♦ Si se vuelves aburrido o apático, los alumnos también lo serán.

♦ Típicamente, el entusiasmo del profesor viene de la confianza en sí mismo, del entusiasmo sobre el tema, y de un genuino placer en enseñar.

Variar sus métodos de enseñanza.

♦ La variedad reaviva la motivación y participación de los estudiantes en el curso. Rompe la rutina  incorporando variedad en las actividades y los métodos de tu curso: dramatizaciones, debates, lluvia de ideas, discusiones, demostraciones, estudios de casos,  audiovisuales, invitados, o grupos de trabajo pequeños. (Forsyth and McMillan, 1991

♦ Conferencia 5%

♦ Lectura 10%

♦ Audio Visual 20%

♦ Demostración 30%

♦ Discusión en grupos 50%

♦ Practicar haciéndolo 75%

♦ Enseñar a otros/uso inmediato del aprendizaje 90%

ACTIVIDADES BASICAS DEL DOCENTE, ASPECTOS A TOMAR EN CONSIDERACION

1º- La actitud docente.

Más allá de transmitir conocimientos, de saber las materias y de hacer clases, el que el profesor quiera a sus alumnos, además de una buena disposición, buen juicio y criterio a la hora de relacionarse con ellos parecen ser la clave para una buena relación entre ambos.

 

El principal propósito del profesor es que sus alumnos aprendan. La adopción de esta disposición por parte del profesor puede resultar fácil cuando se trabaja con alumnos aventajados y con interés por aprender. Sin embargo, la situación se vuelve mucho más complicada cuando el profesor se enfrenta a un grupo que tiene dificultades para aprender o poco interés. En estos casos, es normal que aún los profesores con la mejor disposición enfrenten momentos de decepción y frustración. Aquí hay un nudo crítico en los sistemas educacionales, ya que existe una gran cantidad de estudiantes que debido a su situación social y familiar no llegan al aula en las mejores condiciones para aprender. Este grupo de alumnos tiene, en la posibilidad de recibir una buena educación, una de sus mejores armas para salir de su situación de desventaja. Sin embargo, muchas veces, las dificultades que estos estudiantes generan, producen también, desmotivación y desinterés por parte de los profesores. Se da un círculo vicioso en el que la mala actitud de los alumnos baja la motivación docente, lo que a su vez refuerza la indisposición de los alumnos.

No son pocos los profesores que llegaron a esta profesión no por una predilección sino por curiosidad y  optar a otras experiencias. En muchos de estos casos es posible que el docente no se planteé como el objetivo principal el aprendizaje de los alumnos. Por su parte los alumnos detectan con cierta facilidad la disposición real del profesor. Cuando los alumnos observan un profesor auténticamente preocupado por su aprendizaje, lo aprecian y desarrollan una mejor disposición para aprender. El profesor debería mantenerse en la búsqueda de las alternativas pedagógicas que permitan que los alumnos, a pesar de sus dificultades, se involucren provechosamente en el proceso educativo. Esta actitud es la que con frecuencia algunos educadores añoran, llamándola vocación o mística docente. La recuperación de esta disposición ante el trabajo docente no es, en ningún caso, una decisión meramente individual dejada a la conciencia o al corazón de cada profesor. En buena medida, esta actitud se fortalece en un contexto escolar que la aprecie y la apoye y, por otra parte, en una sociedad que reconozca el valor del trabajo docente y despeje el camino a aquellas personas que naturalmente muestran esta disposición.

 

2º- Las diferencias de valores.

¿Qué pasa cuando los valores del alumno no coinciden con los del profesor? En estos casos es posible que una o ambas partes no incluyan el diferencial valórico en la relación. Esto es muy común en los conflictos generacionales entre adolescentes y adultos. Similarmente, la integración muchas veces no resulta fácil para el profesor. Un proceso adecuado en este aspecto requiere de, en primer lugar, un esfuerzo introspectivo para clarificar la postura valórica personal. Esta disposición no se da fácilmente a las personas porque implica, muchas veces, remover experiencias, ideas y/o emociones intensas. Además, una vez identificada la propia posición, no resulta fácil aceptar una postura distinta. Cuando esta situación se convierte en un conflicto para el profesor, éste puede experimentar angustia y/o enojo. En esta encrucijada conviene que el profesor sea consecuente con sus propias convicciones siendo, a la vez, flexible al aceptar las diferencias del otro. Es importante que el profesor muestre las propias convicciones ya que al hacerlo el estudiante se percata de opciones que puede no haber considerado previamente, ampliándose así su campo de decisión. Además, la experiencia da una luz distinta a un evento del pasado, por lo que es importante contar con un modelo o una referencia a la cual acudir.

Por otra parte la apertura a los valores distintos es importante porque permite la variación, la experimentación, el aprendizaje por el error y la evolución. La intolerancia lleva a una situación donde profesores y alumnos han perdido el rumbo común. Aquí el profesor puede verse movido a imponer su opinión en virtud de su poder; es clara, en el caso de los adolescentes, la reacción de rebeldía que esto produce y lo poco conveniente para una óptima relación.

 

3º Transferencia y contratransferencia.

Entiéndase la transferencia como la proyección sobre el profesor, de los sentimientos del aprendiz para con alguna figura de importancia personal. Al igual que en la terapia, la transferencia es un fenómeno frecuente en la relación estudiante-profesor. Es muy común que los alumnos depositen en el profesor sentimientos que hayan tenido con otras figuras de autoridad; por ejemplo, con sus padres. Si la relación con el padre ha sido positiva, se puede dar una transferencia favorable para los momentos iniciales de la relación pero, en caso de que la relación con los padres haya sido negativa, puede traer resistencias iniciales.

No es responsabilidad del profesor analizar la dinámica de la relación; más bien debe permanecer atento a la dimensión transferencial, lo cual puede ayudarle a comprender mejor a sus alumnos. En la mayoría de las situaciones lo principal es que el profesor reconozca la posibilidad de la transferencia y que, algunas de las reacciones de sus alumnos no se deben únicamente a su disposición y labor docente.

 

La contra-transferencia también puede ser observada en la relación aprendiz-maestro. Muchas veces ciertos alumnos despiertan cierta simpatía en el profesor porque les recuerda a él mismo cuando joven, porque lo relaciona con un amigo, un pariente o un hijo. Cuando estas asociaciones funcionan contra-transferencialmente pueden influir en el proceso de enseñanza aprendizaje. Por ejemplo, si el profesor experimenta una contra-transferencia positiva de un pariente querido, esto puede predisponerlo para dar, inconscientemente, un tratamiento especial a un alumno. Para el afectado, esta puede ser una situación bastante conveniente y agradable pero, para el resto del curso, puede parecer una situación injusta y verse al profesor como “barrero”. Al reconocer la existencia de este fenómeno, el profesor puede percatarse de las emociones que despiertan sus alumnos y tratar de controlarlas en función de la armonía grupal, la ecuanimidad y el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Se han planteado hasta aquí algunas reflexiones iniciales en torno a la relación profesor-alumno. Con seguridad, continuar un análisis es esta línea llevará a reconocer otros aspectos relacionales. Sin embargo, las observaciones desarrolladas aquí son suficientes para incluir este tipo de reflexiones, así como un entrenamiento básico, en la formación de los profesores. También, se destaca la relevancia de la selección apropiada de los profesores basada no solo en los conocimientos sino en el auténtico interés por enseñar.

 

Además, el reconocimiento de la complejidad del aspecto emotivo de la relación hace que sea importante que el profesor cuente con un genuino círculo de colegas con los cuales compartir sus reflexiones y sentimientos. Finalmente las ideas aquí presentadas demuestran la carga y la responsabilidad ética del docente frente a sus alumnos; este reconocimiento también argumenta en favor de un mayor reconocimiento social a la labor de todo buen profesor.

 

4º. Comprensión empática.

Se refiere a la capacidad de vivencia desde dentro de la relación de estudiante. Es “sentir con”; “sentir como si”, cuando el maestro es sensible a los sentimientos del  alumno y a como experimentar este el proceso del aprendizaje. Significa comprenderlos simplemente si evaluarlo ni juzgarlo comprenderlo desde su punto de vista y no a partir de la opinión del maestro

5º Aprecio

Significa valorar  al alumno, considerar sus sentimientos, opiniones, su persona toda. Es preocuparse por el alumno o alumna, pero no de una manera posesiva, debe ser con  mucho conocimiento, cuidado, responsabilidad y especialmente respeto.

6º Aceptación

Es considerar genuinamente a otro como una persona independiente con derechos y responsabilidades propias, con aciertos y errores, con aspectos que nos agradan y con otros que no nos pueden molestar.

7º Confianza

Poseer la autentica y profunda convicción de que ese, nuestro alumno, es digno de creer en el. Esa confiabilidad  se le otorga al simple hecho de “ser humano”, al igual que la capacidad para el desarrollo de las potencialidades que este carácter le confiere.

 

OTROS MODOS DE MOTIVAR   (MODELO TARGET)

1. Tarea: Esta dimensión refiere a la selección y presentación de las tareas propuestas por el profesor en función de los objetivos curriculares. Estructurar las clases de forma multidimensional favorece la percepción de autonomía por parte del alumno y facilita la percepción de la tarea elegida como más interesante. Las actividades de dificultad intermedia son las que más favorecen la motivación. Finalmente, cabe observarse que si las tareas se presentan refiriéndose al producto final, entonces facilitamos la reflexión sobre el proceso y la motivación. Esto supone una fragmentación de la actividad.

2. Autoridad: El punto relevante es determinar el modo en que deben articulares los aspectos relacionados con el manejo de la autoridad en la clase para que contribuyan a una mejor motivación por el aprendizaje. Existen pues profesores muy permisivos, otros autoritarios y finalmente otros que siendo democráticos o colaboradores logran de manera indirecta un buen control de la clase.

3. Reconocimiento: El elogio cuando es dado por una figura relevante tiene poder de reesfuerzo, no obstante que es importante considerar qué se elogia y cómo se hace. Lo deseable sería que el profesor elogie el esfuerzo y el progreso personal insistiendo en los errores que son parte del proceso de aprendizaje. El elogio en público favorece la aparición de las comparaciones entre alumnos dentro del aula lo cual promueve un esquema relacionado con el lucimiento y no con el aprendizaje, esto es diferente cuando la información elogiosa se realiza en privado.

4. Grupos: Trabajar en cooperación con otros compañeros tiene ventajas motivacionales desarrollando el patrón de motivación por aprendizaje frente al de lucimiento. Además resulta terapéutico para los alumnos que han desarrollado miedo al fracaso.

5. Evaluación: Existen diferentes criterios con sus respectivas consecuencias motivacionales:

a. Dimensión norma criterio: el hecho de dar a los alumnos información normativa sobre su rendimiento favorece la percepción de que este es dependiente de una única capacidad (la inteligencia?

b. Dimensión proceso producto: si la evaluación se centra en el producto final, sin considerar el proceso hace que el alumno se centre en el nivel de ejecución y no en la totalidad de proceso. Si fallara, intentaría hallar excusas que salvaran su autoestima o se dejaría llevar por el miedo al fracaso. El componente del esfuerzo frente al de la habilidad permite incrementar el rendimiento en los segundos intentos.

c. Dimensión pública privada: el clima de competencia se da cuando se favorecen las comparaciones. La información privada si se hace en relación a los criterios y dando información sobre el proceso, centra su atención en el trabajo personal y en el modo de superar posibles errores en su propio proceso de aprendizaje.

6. Tiempo: Controlar con cierta tolerancia los tiempos medios para la resolución de tareas suele ser conveniente sobre todo en el caso de los alumnos más lentos que suelen ser los de más bajo rendimiento. Se trata de hacer asignaciones de tiempo especiales para estos casos sin alterar el ritmo de la clase.

PROPUESTAS A NUESTROS  DOCENTES:

1.     Conocer previamente los antecedentes académicos y conductuales de los alumnos y del grupo, a través de información vertida por los docentes de los ciclos anteriores y de los coordinadores de carreras.

2.     Conocer el reglamento interno de la Universidad y el Reglamento de Evaluación.

3.     Presentar el programa de trabajo, cronograma de actividades de la asignatura, formas de evaluación, bibliografía etc.

4.     Dinámicas de presentación, permiten conocer breves antecedentes biográficos de los alumnos.

5.     Crear un ambiente de trabajo en el cual las reglas sean claras y la distribución de la tarea equitativa.

6.     Evitar tratos preferenciales, privilegiando a los alumnos sobresalientes.

7.     Fomentar las relaciones interpersonales a través de actividades grupales, como trabajo en equipo, e investigaciones de campo.

8.     Cumplir los compromisos acordados con los alumnos, como la entrega de calificaciones, revisión de tareas.

9.     Llevar un avance personal real que ellos puedan constatar. Se puede utilizar la lista, por medio de códigos ya que en esta Universidad a veces se trabajan con grupos grandes. Al alumno le agrada ver que se tiene información de sus actividades.

10. Estar atento a los indicadores del grupo respecto al funcionamiento de la clase.

11. Vigilar el respeto, la cortesía y evitar confrontaciones entre alumnos y con el maestro.

12. Aprovechar la creatividad de los alumnos hacia las actividades de la clase.

13. Detectar los líderes del grupo para encauzar sus habilidades a promover el crecimiento de grupo.

14. Estimular la participación y tomar en consideración las características individuales de cada uno de los alumnos.

15. Mostrar interés real en las consultas personales o grupales acerca de sus inquietudes, propuestas.

CONCLUSIONES:

1)       Como hemos observado en la teoría de motivación, la actitud y trato del maestro es esencial para la construcción de una sana relación educativa entre maestro-alumno.

2)       Es conveniente que los maestros estemos atentos para evitar homogeneizar y estandarizar a los alumnos.

3)       Podemos con nuestro trato y actitudes, des individualizarlos y entonces conducirnos como si estuviéramos frente a objetos y no a sujetos.

4)       No puede darse auténtica acción educativa sin el binomio maestro-alumno, precisamente porque al educar se da una relación intrapersonal e interpersonal.

5)       Intrapersonal: Porque el proceso educativo debe originarse y desarrollarse desde dentro de las personas.
Interpersonal: Porque el objetivo de la misma es la interacción de las personas.

6)       El genuino educador es aquel que provoca crecimiento, porque es capaz de ver, de descubrir y valorar la potencialidad que se encuentra en la interioridad del educando.(Fin)

Es necesario que el profesor se entregue absolutamente a sus alumnos, que
esté siempre dispuesto a escucharlos y ayudarlos.

Que esté “ahí”.

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Acerca de Edusique Por: José Manuel Navas Valenzuela

Psicólogo general y profesor en educación especial.
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2 respuestas a Relación Docente-Alumno

  1. Mr WordPress dijo:

    Hi, this is a comment.
    To delete a comment, just log in, and view the posts’ comments, there you will have the option to edit or delete them.

  2. Jose Marroquin dijo:

    Le felicito Lcdo.
    excelente blog y tema

    saludos
    Marroquin

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